Las consecuencias del derecho a no declarar

El derecho del acusado a no declarar es un pilar fundamental de la defensa en cualquier proceso penal. Sin embargo, este derecho lleva implícitos una serie de consecuencias y matices que es importante comprender. 

A continuación, exploramos en detalle las implicaciones de ejercer este derecho.

¿Qué es el derecho a no declarar?

El derecho a no declarar permite al acusado mantenerse en silencio durante el proceso penal, sin que su silencio pueda interpretarse automáticamente como una admisión de culpabilidad.

Este derecho está protegido por la Constitución Española en su artículo 24.2:

Asimismo, todos tienen derecho […], a no declarar contra sí mismos, a no confesarse culpables y a la presunción de inocencia. La ley regulará los casos en que, por razón de parentesco o de secreto profesional, no se estará obligado a declarar sobre hechos presuntamente delictivos.

Y reforzado por la Directiva (UE) 2016/343 del Parlamento Europeo y del Consejo de 9 de marzo de 2016:

El derecho a no declarar contra sí mismo es también un aspecto importante de la presunción de inocencia. No se debe forzar a los sospechosos y acusados, cuando se les solicite que declaren o que respondan a preguntas, a que aporten pruebas o documentos o a que faciliten información que pueda resultar autoinculpatoria.

Cómo se interpreta el silencio en el proceso penal

El Tribunal Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) han dejado claro que el silencio del acusado no puede ser considerado como una prueba de culpabilidad. 

No obstante, en ciertos contextos, el silencio puede tener implicaciones en la valoración probatoria del caso.

Según Antonio Estella Aroza, abogado penalista en Granada del despacho ESYA Legal:

«Serán las circunstancias del caso las que determinarán si el silencio o no del acusado puede justificarse. Aunque contamos con el derecho al silencio, existen momentos en los que se espera una declaración del acusado y no declarar podría ser contraproducente».

Por ejemplo, la sentencia del TEDH en el caso Murray estableció que el silencio puede ser un contraindicio poderoso cuando existen pruebas que exigen una explicación que el acusado no proporciona.

Por estas razones, es crucial contar con el asesoramiento de un abogado para evaluar la mejor estrategia en cada situación.

Conclusión

Dada la complejidad y las posibles implicaciones del derecho a no declarar, es fundamental que el acusado actúe con precaución y busque el asesoramiento de un abogado especializado en derecho penal.

Un abogado te guiará sobre cuándo es más conveniente ejercer tu derecho a guardar silencio y cuándo es mejor proporcionar una explicación que pueda desvirtuar las pruebas en su contra.

El derecho a no declarar es una herramienta de defensa vital en los procesos penales, pero debe ser utilizado estratégicamente.