El pequeño Nicolás

Seguramente, a estas alturas ya sepan quién es el conocido como “pequeño Nicolás”. Se trata de Francisco Nicolás Gómez Iglesias, de 20 años de edad, que se hacía pasar por un alto representante del CNI, por un amigo de Soraya Saenz de Santamaría, del Rey Don Juan Carlos o incluso por el ahijado de José María Aznar,
¿Quieres saber más sobre él?

¿Quién es el pequeño Nicolás?

Francisco Nicolás es hijo de una familia de clase media, su padre trabajaba como repartidor y su madre como auxiliar administrativa, y no como agente secreto del CNI como expresaba en una de sus muchas versiones. Estudiaba en el Centro Universitario de Estudios Financieros (CUNEF) privado y asistía a todos los actos públicos a relacionarse con políticos y empresarios.
Ya, sus compañeros de colegio decían de él que “tenía mucha labia, era muy espabilado y tenía grandes aspiraciones”, pero nunca fue un excelente estudiante, teniéndose que cambiar de colegio por no poder pasar de curso al haber suspendido tres asignaturas.

¿A qué se dedicaba el pequeño Nicolás?

Francisco Nicolás ha asistido a numerosas reuniones con políticos, grandes empresarios y altos cargos, alquilaba coches de lujo con chófer e incluso en ocasiones llevaba escolta, incluso se «coló» en el pasamanos de la proclamación de Felipe VI.
Pero esto no quedó así, el pequeño Nicolás, en varias ocasiones se reunió con el fundador de Manos Limpias, la primera de ellas para retirar la imputación de la infanta Cristina, en esta ocasión se presentó como un representante de la Casa Real, en otra ocasión para retirar la imputación de los Pujol, en dónde se presentó como representante de la vicepresidencia.
Pero no es la única vez que se ha presentado como representante de la Vicepresidencia, lo hizo en otra ocasión para cobrar una comisión cercana a los 30.000$.
También lideró una serie de contactos con motivos de la construcción de Eurovegas antes de que fuera retirada la oferta, reuniéndose con grandes empresarios que ofertaban sus servicios para el gran proyecto y era Francisco Nicolás quien tenía la llave de esto.
El pequeño Nicolás acudió a muchas más reuniones, pero en su última hazaña logró cambiar un falso informe del CNI, ya que se presentó esta vez como un representante del Centro, por 25.000 euros, que supuestamente llevaría la firma del secretario de Estado de la Presidencia.

Hasta su detención fue de película

La detención del pequeño Nicolás se planeó antes del verano de este año, gracias a que en una reunión de altos cargos, se presentó como agente del CNI a un colaborador real externo de dicho centro, quien hizo saltar las alarmas.
En ese momento el CNI planeó su detención a través de un “cebo”, una nueva reunión de altos cargos a la que él asistiría y donde se pudiera comprobar hasta qué extremo llegaba.
El siguiente paso le correspondió a la Policía Nacional, que le detuvo la semana pasada acusado por los delitos de estafa, falsificación documental y usurpación de funciones públicas.
En el momento de la detención se encontraron placas de la Policía Municipal y de la Guardia Civil que obraban en su poder y fueron incautadas por los agentes que intervinieron en su detención.

La defensa de “Don Nicolás”

Se basa su defensa en que siempre mostraba su DNI y nunca suplantaba la identidad de ningún funcionario público presentándose en todo momento con su nombre. Además expone su abogado que cualquier persona con nivel medio sabía quién era Don Nicolás, es así como se refiere cuando habla de su cliente.
En su declaración ante la juez narró detalladamente lo ocurrido en las reuniones a las que había asistido y cerrado desde finales de 2012, y solo se vino abajo cuando el Fiscal interesó su prisión preventiva incomunicada y sin fianza mientras lo único que decía era que “le han liado”, pero sin llegar a identificar en ningún momento quien era quien le había utilizado. Finalmente el auto de libertad provisional logró calmarle un poco.
De momento la única acusación que tiene es del empresario que le pagó 25.000 euros a cambio de un falso informe del CNI que imprimió en una copistería.

Y tú, ¿Qué opinas sobre las aventuras del “pequeño Nicolás”?

Deja un comentario