Los envenenamientos criminales

El homicidio mediante veneno va a suponer una circunstancia que lo convierte, según las reglas del Derecho penal, en asesinato (en el caso de considerar la alevosía, por ejemplo). Vamos a ver en esta entrada diversos aspectos de los denominados envenenamientos criminales.

Envenenamiento criminal

– Móviles del envenenamiento criminal

Los móviles más habituales en el envenenamiento criminal van a ser los siguientes:

+ Sucesión hereditaria / Seguros de vida

Un móvil del envenenamiento criminal va a ser el deseo de sucesión hereditaria o bien cobrar seguros de vida.

+ Pasión amorosa

Los celos, por ejemplo.

+ Venganza

Y dentro de la venganza vamos a incluir también motivos que aunque pueden parecer banales sí que se dan: discusiones domésticas, rencores infantiles, etc.

Y es que, siendo prácticos, puede variar el motivo en estos tres móviles pero el objetivo, la intención, es matar. Hoy día han descendido mucho los casos de envenenamientos criminales, respecto a otras épocas históricas.

– ¿El veneno, arma de mujer?

Curiosamente, el 70% de los envenenamientos de este tipo son cometidos por mujeres, con un 66% de envenenamientos cometidos en el ambiente rural (posiblemente debido a la mayor facilidad para conseguir el tóxico y la habitualidad en su manipulación de quien lo usa para fines agrícolas).

– Tóxicos más utilizados en los envenenamientos criminales

Si hablamos de envenenamientos criminales los tóxicos más utilizados van a ser el ácido arsénico, el talio, el fluosilicato sódico (en otras palabras, los raticidas), la estricnina, preparados de fósforo, carbonato de bario o el bioxalato potásico (éste último se utiliza como quitamanchas casero).

– Condiciones que hacen más apropiado un tóxico para ser utilizado como veneno

La elección de uno u otro tóxico para llevar a cabo un envenenamiento criminal suele llevarse a cabo pensando en que la víctima no se entere, no sea consciente. Vamos a ver algunas condiciones que los hacen apropiados para esto:

+ Fácil adquisición y uso común

El hecho de ser de fácil adquisición, y que el tóxico sea de uso común (a efectos de no despertar sospechas) son factores relevantes a la hora de ver los tóxicos más utilizados.

+ Solubles

Los tóxicos van a resultar bastante solubles, al menos a la dosis activa.

+ Sabor del tóxico

Los tóxicos más utilizados no dan a los alimentos o bebidas un saber desagradable o, al menos, un sabor que no resulta el que debiera ser.

+ Efectivos con dosis reducidas

Los venenos suelen utilizarse cuando son activos a dosis reducidas, aunque más de una vez hemos tenido constancia en las noticias de intoxicaciones a lo largo de tiempo (no suele ser lo habitual).

+ Síntomas similares a otras enfermedades

Los efectos de estos tóxicos suelen confundirse con los síntomas de enfermedades espontáneas.

+ Dificultad en la investigación toxicológica

Hay ciertos tóxicos que presentan serias dificultades a la hora de llevar a cabo satisfactoriamente una investigación toxicológica.

– Vías de administración del veneno

El veneno se puede administrar por diferentes vías:

+ Vía digestiva

Esta es la más frecuente, al añadir el veneno a alimentos (sólidos o líquidos), golosinas (dulces, bombones, etc.) o incluso a medicamentos.

+ Vía mucosa

En este caso hablaríamos, mayormente, de la vía mucosa vaginal, aplicando en la vagina bolitas portadoras del tóxico, con el pretexto de tratarse de medidas anticonceptivas (a un servidor también le ha resultado sorprendente, la imaginación de un criminal puede llegar a ser verdaderamente retorcida).

+ Vía respiratoria y percutácea

Estas vías son menos habituales, excepcionales.

+ Vía parenteral

Esta vía de administración del veneno es utilizada mayormente por quien tiene un conocimiento propio de profesionales sanitarios, administrándose el veneno mediante una inyección.

– ¿En qué consisten los envenamientos indirectamente criminales?

Los envenenamientos indirectamente criminales van a ser aquellos que, aún a sabiendas de la naturaleza del tóxico y sus efectos, no existe a la hora de administrar el mismo intención de matar. En la mayor parte de los casos una dosis superior a la soportada por la persona intoxicada suele ser la causa.

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Por Javier García de Tiedra González, Abogado y autor de Introducción a la Inversión, una guía para aprender desde cero a rentabilizar nuestros ahorros.

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Fuente:
Medicina Legal y Toxicología, J. A. Gisbert Calabuig.

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